Espacio existente dentro de una organización.

Existen básicamente dos “actores” dentro del espacio de la organización que se mueven por necesidades de distinta naturaleza, pero relacionadas. Por una parte, la organización contrata personas para resolver sus problemas y atender las necesidades del negocio; por otra parte, el empleado busca empleo para solucionar sus propios problemas o satisfacer sus necesidades, como comprar comida, estatus social, adquisición de ropa, medicinas, etc.

El ser humano se realiza con su trabajo, aun cuando sea un trabajo que no devengue ganancias monetarias. Una persona sin trabajo tiende a tener una autoestima baja y a sentirse inútil. Cuando esta presión emocional sobre el individuo es muy fuerte y constante, afecta incluso al organismo, el cual presenta síntomas de enfermedad, como es la depresión.

La organización busca sobrevivir en el camino de su misión y crecer, ocupando un espacio posible en el contexto social. Para que ocurra la supervivencia necesita atender el aspecto de la productividad, la necesidad de salida más allá de la entrada de recursos, que van desde los aspectos financieros hasta el conocimiento del equipo de trabajo.